13 de julio de 2010

Baños





“... una balsa de 22 pies de longitud, 11/2 de latitud y 5 1/2 de profundidad; la altura de la bóveda desde su clave al borde de la balsa es de 10 1/2 pies... " y su correspondiente estancia para desnudarse "... cubierta también de una bóveda de cañón seguido, de 27 pies de longitud por 9 de latitud y 8 de la clave de la bóveda...". Junto a ello el baño de mujeres ,con "... balsa de 20 pies longitud , 11 de latitud y 5 1/2 de profundidad", cuyo vestuario "... Es circular, cubierto por una bóveda esférica rebajada; el diámetro del cuarto es de 10 1/2 pies y la altura de la clave de 8 ..." estancia que conforma un cuerpo separado, el cual se comunica con su respectiva balsa, como ocurre en el de los hombres, mediante "... un arco pequeño..."
La iluminación en el vestuario de hombres llega a través de una ventana abierta en "... Una pared recta que cierra la bóveda..."
El baño de mujeres recibe la luz por "... dos ventanas abiertas en la bóveda..."
Otros componentes arquitectónicos son " ... escalera de piedra para entrar en la balsa,con asientos de la misma dentro de ella..." o los "... entarimados de madera y esterados alrededor de aquellas y en los cuartos de vestir, con muchas perchas de madera en las paredes para colgar las ropas..."

29 de junio de 2010

23 de junio de 2010

"Jabalcuz" de Alfredo Cazabán

JABALCUZ

Por las tardes y las noches,
igual que todos los años,
ya principian a ir los coches
a los Baños.
La principal carretera,
en las vertientes colgada,
encuéntrase bullanguera
y animada.
Y va la gente juerguista
buscando sitios simpáticos;
y van, con cara que atrista,
los reumáticos.
La Glorieta, La Quebrada,
el Puente del Río Cuchillo...
Luego una cuesta pesada;
y sencillo
Jerez, en una llanada
muy parecido a la entrada,
de un humilde pueblecillo.
Después, breve senda obscura;
pétreo telón gigantesco
que recuerda, en su negrura,
lo dantesco.
Y enfrente, la luz fulgura
y teje lindo arabesco
de ramaje, en la espesura
de un gran valle pintoresco.
En los riscos y en las lomas,
las casitas, que allí alzaron,
son palomas que volaron.
¡Y volvieron y posaron
las palomas!
Por eso alguien dijo un día,
que dicha y salud se alcanza
de Jabalcuz en la umbría,
pues siempre, siempre, sería
un palomar de alegría
y esperanza.
El agua brota en vapores,
que curan a los que van
a curarse de dolores...
Y esto es natural, señores,
¡si San Cosme y San Damián
están allí de Doctores!
Como enfermo o como artista,
o como simple turista,
todos hallan allí encaje,
pues no falta Buenavista
para admirar el paisaje!
Vienen del viento las ondas
con fresco que hace cosquillas
y oprime sedas y blondas
y hace que estén más redondas
las chiquillas.
El merendero famoso,
de la arroyada en un flanco,
brinda fresco y delicioso,
sus mesetas, en el foso,
del barranco.
Y en la mañana ambarina
y en la noche mortecina,
lleva el aire a aquel lugar
el fuerte olor a resina
del pinar.
Y cuando el tiempo se mueva
y cuando retumba el eco
de la nube y luego llueva,
lanzará un torrente el hueco
de la cueva.
Y entonces, en Jabalcuz,
como en paleta gigante,
la luz mostrará el cambiante
de la luz;
y en la gigante paleta,
de Dios la mano secreta,
trocará, ante nuestros ojos,
los amarillos en rojos
y los verdes en violeta.
¡Oh lindo rincón jaenés!
¡Oh santa fuente escondida
de alta montaña a los pies!
¡Fuente que es
fuente de salud y vida!



Prosa: CAZABÁN, Alfredo, “Del día: Jabalcuz”, en Patria, nº 230; Jaén, 7
de julio de 1928.

18 de junio de 2010

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