



De aquí salía los domingos para venir a la ciudad, donde oía Misa, recibía los Santos Sacramentos y pedía alguna limosna para sustentarse.
"Y en aquella cueva se lo pasó rezando, yendo los Domingos a la Catedral a confesar y comulgar, oyendo allí la Santa Misa, pidiendo limosna para mantenerse con cuatro mendrugos de pan duro y unas habas, y quedándose, al fin y al cabo, en Jaén una buena temporada."





Por estos caminos anduvo Fray Juan de la miseria; caminos que algunos siguen prácticamente igual y otros, en cambio, han sufrido la lógica transformación que el paso del tiempo y la historia ha requerido.





El hermano Juan de la Miseria fue uno de los primeros Religiosos que se sumaron a Santa Teresa para llevar a cabo la reforma de la Orden... y fue autor del único retrato de la Doctora, que tenía entonces 61 años... La Santa Mística no quedó muy convencida de aquel retrato, pronunciando esta constructiva "crítica", tras verse retratada por él:
"Dios te perdone, fray Juan, que ya que me pintaste, me has pintado fea y legañosa"
